El Neofascismo que viene

La destrucción del Estado del Bienestar es un hecho y un deseo soñado por la clase capitalista desde hace décadas. La lucha de clases está absolutamente vigente, y la razón es clara: hay alternativas a los recortes del Estado del Bienestar pero no se aplican. El dominio y la influencia de la clase capitalista en los organismos de poder del Estado es total. La ciudadanía, y en concreto la clase trabajadora, está completamente excluida de la toma de decisiones.

La democracia que tenemos es una farsa, los poderes franquistas aun siguen mandando. La Transición fue una estafa absoluta, los poderes ultraconservadores y reaccionarios tales como la Iglesia Católica, la casa borbónica, los terratenientes, los militares, los banqueros y los grandes empresarios y aristócratas controlaban el Estado frente a una sociedad que sólo tenía su fuerza de trabajo y el poder de la movilización social en las calles.

La derecha fascista apenas cedió por miedo a perder sus privilegios y conservó prácticamente toda su influencia sobre el Estado. Por otro lado, esto no lo hubieran logrado sin que la “izquierda” de este país (PSOE y PCE entre otros), se vendiera por completo  por miedo a que volviera una nueva dictadura. ¡Pero el resultado es que nos metieron de lleno en otra dictadura camuflada!, la dictadura de la clase capitalista o, como comúnmente se llama, la dictadura de los mercados financieros.

Por tanto, el resultado de esta inmodélica transición se ve claramente: la entrada de España en la OTAN y en el Euro, la constante bajada de salarios de la clase trabajadora, el control de los sindicatos mayoritarios por parte del Estado, el ridículo desarrollo social de nuestro Estado del Bienestar, y ahora, los recortes y privatizaciones de lo poco que teníamos.

Hay alternativas, pero no se ponen en práctica porque el aparato franquista sigue teniendo el poder en España. Vivimos en una dictadura fascista encubierta, el neofascismo, que vence cada día no ya a golpe de metralleta sino a golpe de decretazos, recortes, concesiones, privatizaciones, indultos, amnistías, etc.

El futuro de la sociedad y de la clase trabajadora española se vislumbra muy negro si no nos unimos y luchamos contra la derecha capitalista y sus representantes políticos (PP, PSOE, CIU, PNV, UPyD, etc). Algunos economistas hablan ya de una sociedad futura en la que el 30% de la población en edad de trabajar no lo podrá hacer nunca, otro 30% trabajará muchas horas y otro 30% lo hará a tiempo parcial con contratos precarios.

Gran parte de los trabajadores funcionarios desaparecerán, así como los derechos de tener un trabajo fijo al servicio de la sociedad.

La sanidad pública y la seguridad social también desaparecerán, siendo el modelo sanitario del futuro totalmente privado. El que no tenga dinero morirá por enfermedad y la esperanza de vida bajará enormemente.

Con la educación pública lo mismo, quien no tenga dinero no podrá educar a sus hijos, sólo los ricos podrán permitirse la educación privada.

Los servicios sociales desaparecerán, no habrá protección social para discapacitados, ancianos, inmigrantes o grupos con riesgo de exclusión social. Por tanto, la exclusión social de estos grupos será total y el porcentaje de personas que vivan en el humbral de la pobreza ascenderá a cerca de un 40% de la población.

Las pensiones desaparecerán, tendremos que trabajar hasta los 70 años y al jubilarnos sólo contaremos con nuestros ahorros. Por otro lado, sin sanidad moriremos mucho antes de los 80 años.

El subsidio por desempleo desaparecerá, el que no tenga trabajo deberá ser mantenido por amigos o familiares, o acudir a los bancos de alimentos y a las organizaciones caritativas.

Mientras todo esto ocurre, las clases dominantes incrementarán sus beneficios y su hegemonía. El Estado del Bienestar quedará reducido a cenizas, sobre las cuales se alzarán conglomerados y lobbies de empresas privadas que harán de lo público y las necesidades básicas un negocio próspero a costa del sufrimiento de la gente.

El aparato de represión del Estado incrementará sus efectivos y los métodos actuales de tortura se expandirán con total impunidad. La protesta pacífica será motivo de sanción, delito o encarcelamiento preventivo.

Volveremos como ratas a la servidumbre del fascismo. Y todo este modelo se construirá a través de un cambio parsimonioso y silencioso, que poco a poco irá desmantelando el Estado del Bienestar y sumiendo a la sociedad en la más obsoluta miseria y mediocridad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: