Verdades no televisadas

Derecha mafiosa

Partidos políticos de derechas como CDC, PP, PSOE, y un largo etcétera, comparten no sólo el aplicar sin pudor las recetas antisociales de la doctrina neoliberal capitalista, sino el tener un funcionamiento interno que realmente podríamos calificar como MAFIA.

En estos partidos, quien entra y quiere escalar dentro de ellos debe pasar por el aro. El aro, significa aceptar y deber favores. De entrada, altos cargos y dirigentes del partido y de sus estructuras menores, se dedican a encontrar las debilidades y los vicios de aquellos nuevos adeptos que aun van un poco perdidos, con el fin de asegurar el control e impedir cualquier desviación de las pautas marcadas y los intereses ocultos del partido.

Si un miembro ingresa en alguno de estos partidos, y tiene dificultades económicas, no es de extrañar que el partido actúe para resolver esa situación si lo ve conveniente. Algunos de esos favores suelen ser del tipo: asegurar un puesto de trabajo a un familiar, conceder pases preferentes de familiares en centros públicos o privados, y un largo etcétera. De esta forma, los nuevos miembros, si aceptan estos favores, los deben. Y deber favores es la forma más sutil que tiene el partido para tener controlados a sus miembros, ya que si éstos dejan de obedecer las directrices del partido, los favores se acaban.

Impuestos de pacotilla para ricos

El partido de Podemos propone en su programa aumentar el IRPF a los que más cobran creando varios tramos que van desde el 45% al 55% en rentas por encima de los 60.000 y 300.000 euros respectivamente. ¿Alguien en su sano juicio realmente cree que los que ganan más de 300.000 euros van a pagar un céntimo más y que en España se podría recaudar mucho más dinero gracias a esta medida?

Los gerentes y altos cargos de las empresas, estos que cobran por encima de los 300.000 euros anuales, saben perfectamente como hacer que su sueldo sea el adecuado para no tener que pagar más impuestos. Estos directivos reciben salarios en forma de diversos conceptos, uno de los cuales es el salario monetario. Pero también reciben bonificaciones fiscales y pagos en especie de muy diversa índole. El problema con estos merluzos es que tienen el poder de fijarse su propio salario, y por tanto, tan solo es cuestión de jugar con sus balanzas y mover los pesos adecuados a los platillos correspondientes para lograr pagar menos impuestos.

El impuesto IRPF es pecata minuta para un socio capitalista, y más cuando se tienen sociedades y enormes patrimonios. El impuesto que más afectaría a los ricos tal vez fuera el impuesto a las rentas del capital y a las SICAV.

Sindicarse es imposible

La izquierda española suele enfadarse con frecuencia cuando se ven los índices de afiliación sindical en España: apenas un 15% de los trabajadores están sindicados. Las causas de que esto ocurra son diversas, y todo suma:

1. El factor cultural y educativo, que promueve que los humanos seamos obedientes y sumisos, además de estúpidos. Con esto el sistema ya se ha asegurado al menos un 50% de abstención sindical.

2. El factor de los propios sindicatos. Los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) son amarillos y promueven la conciliación y la paz social en vez de promover la lucha por la dignidad laboral y la conservación de los convenios colectivos, los cuales están desapareciendo porque la ley permite que una vez “caducado” el convenio, si la empresa y los trabajadores no llegan a un acuerdo, el convenio “desaparece” o deja de poder aplicarse en la empresa. Es decir, basta con la innacción de la empresa para hacer desaparecer un convenio, y esto se debe combatir desde la lucha sindical para que a la empresa no le quede otro remedio que negociar y llegar a un acuerdo con los trabajadores.

3. El factor del tejido productivo español, donde el 94% de las empresas del país tienen menos de 4 empleados y muchos de ellos son directamente autónomos. Este es un factor importante del bajo nivel de afiliación sindical en España. Donde precisamente cobra fuerza el sindicalismo es en la gran empresa, donde muchos trabajadores unidos pueden llegar a tener incluso más fuerza que el capitalista. Estamos hablando de empresas con más de 50 currantes (constructoras, bancos, cadenas de alimentación, empresas del sector de la energía y el transporte, cadenas hoteleras, fabricantes de coches, etc..). Ibex 35 y unas cuantas más. Para el resto de PYMEs se hace muy complicada la presión por parte de los trabajadores.

4. El factor de la crisis y el miedo. Con casi 5 millones de parados esperando poder trabajar y los empresarios que amenazan con despedir a cualquier trabajador sindicado, es normal que nadie quiera saber nada de sindicatos en el trabajo. Muy mal hay que estar en la empresa para dar este paso. Además, hay que sumar a esto el impacto de la reforma laboral, que facilita el despido, etc, etc…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: